Un inicio de 1r turno muy especial

Un inicio de 1r turno muy especial

Después de dos semanas viviendo ya en AINA, el equipo de «Entre Muntanyes, arrels de l’àrbre» nos enfrentábamos a uno de los grandes retos del verano: la llegada de los niños y niñas del primer turno.

Despertamos el lunes con la casa de colonias vacía. Todas las estancias eran para nosotros. Silencio y escenas llenas de quietud esperando la llegada de los niños. Aprovechamos para conocer una casa expectante la dosis de energía que necesitaba recibir por cobrar vida.

Antes de la llegada  el martes de los niños y niñas, sin embargo, tenían que instalarse los monitores y monitoras. Hacía un año que no pisaban todos juntos AINA, pero se notaba, desde fuera, que habían preparado el turno con avidez y ganas de empezar de nuevo durante los meses lejos de la casa de colonias.

Abrazos, besos, ponerse al día y reunión. Fue el turno de presentarnos y ver qué caras ponían al descubrir todo lo que teníamos pensado para el verano. La respuesta no nos sorprendió: expectación y algo de dudas. Uno de nuestros grandes retos y preocupaciones es no afectar en ningún momento ninguna dinámica de las que se llevan a cabo en la Casa, la Borda, Caín y Tamarros.

El martes por la tarde llegaban los niños y niñas y el nerviosismo entre el equipo se hacía notar. Nerviosismo para empezar a rodar y el nerviosismo que acompaña los primeros días de filmación de cualquier rodaje. A medida que los niños y niñas iban llegando a AINA, se colocaban en un círculo en el prado. Los padres lo miraban desde la lejanía. Felicidad y añoranza a partes iguales. Dos semanas sin hijos pueden ser al mismo tiempo una liberación y una carga de nostalgia.

Durante la semana hemos ido acercándonos a los niños y niñas. Nos hemos ido aproximando más con la cámara hasta que ya casi nadie le presta atención. Hemos hecho excursiones con los niños y niñas y nos hemos dicho ‘Buenas noches’ todos juntos. También hemos ido ajustando dinámicas y detalles con el equipo de monitores y monitoras. Cada día que pasa molestamos menos y entendemos más como tenemos que trabajar para llegar a ser invisibles a los ojos de todos los que están formando AINA este primer turno.

Seguimos, que aún quedan muchas excursiones, juegos y canciones para vivir!