El camino juntos es más satisfactorio

El camino juntos es más satisfactorio

Esta es la primera entrega de una serie de pequeños artículos explicando las excursiones de AINA, desde la primera que se hace en la Casa, hasta las que se hacen en Tamarros y las cumbres que se conquistan a Caina, pasando por las que se llevan a cabo en la Borda.

 

La excursión a la Armiana es la primera que hacen los niños de la Casa durante el turno. Para muchos, es el primer contacto que tienen con la montaña. Un momento mágico que debe ser el primero de muchos. Para otros, los que repiten en la Casa, es el reencuentro con la naturaleza, la libertad y la educación en el ocio que sólo se puede encontrar en enclaves privilegiados como es AINA.

La excursión comienza desde la misma Casa de Colonias y enseguida se inicia la ascensión hacia la Armiana, antiguo núcleo de ganaderos y agricultores, ahora abandonado. Allí los niños y niñas de la Casa desayunan y comprueban los rincones escondidos y misteriosos que protagonizan la leyenda que la noche anterior les ha explicado Mossèn Ramon.

A continuación sube hacia Montaup, disfrutando de una parte de la excursión más sencilla que sirve para que los monitores y monitoras empiecen a explicar algunos de los secretos que esconde la montaña y la naturaleza. Secretos que, a medida que se hagan grandes, aprovecharán en las excursiones que harán. Aprenderán en qué puntos del río se puede rellenar la cantimplora, qué plantas sólo pueden admirar pero no tocar, porqué los árboles tienen musgo sólo por un lado y un sin fin de detalles más que los acabarán convirtiendo en expertos.

Antes de poner rumbo hacia la impresionante plataforma del Roc del Quer, desde donde se puede admirar todo el valle de Canillo, se come y se descansa con vistas al bosque que se ha dejado atrás. Una vez en el Roc del Quer, se dividen por grupos y se encara el descenso final hasta el pueblo de Canillo. El sendero que deberán superar es uno de los más complicados de todas las colonias, pero esta primera excursión sirve como entrenamiento para la primera verdadera prueba de fuego: la excursión a Juclar que harán a los dos días junto con los niños de la Borda.